Los ritmos de carrera

Lo hemos comentado en multitud de ocasiones. Es necesario entrenar a diferentes ritmos e intensidades. Si siempre entrenamos al mismo ritmo, siempre corremos por el mismo lugar y a la misma velocidad, nos acostumbraremos y llegará un momento en que no mejoraremos.

Cada intensidad, cada ritmo de entrenamiento trabaja una cualidad diferente y por lo tanto debemos mejorarlas todas. Vamos a distinguir tres ritmos de entrenamiento y les vamos a llamar R1, R2 y R3.

Esta clasificación, se realiza en base a nuestras pulsaciones máximas. Sin embargo, ya os he comentado mi opinión acerca de las pulsaciones y el deporte, tomad este dato como orientativo. Quedaos con la idea general.

Ritmo R1 o baja intensidad

Es un ritmo de carrera que nos permite hablar mientras corremos. Es el ritmo al que deberíamos entrenar los rodajes largos, los días siguientes a un día de series etc. A este ritmo, nuestras pulsaciones deben estar alrededor del 55-60% de nuestras pulsaciones máximas.

Entrenado a este ritmo trabajamos nuestra resistencia aeróbica. Es decir nuestro fondo físico. Sobretodo los principiantes deben entrenar a este ritmo y el resto por lo menos una o dos veces por semana.

Ritmo R2 o de media intensidad

Es un ritmo de carrera en el que ya casi no podemos hablar. Sería un ritmo muy similar al que correríamos el día de una competición. Este ritmo es utilizado para entrenar los días intermedios, después de un entrenamiento duro pero cuando ya hemos descansado, es decir 48 horas después de un entrenamiento de series o cuestas. Las pulsaciones a las que debemos ir en un entrenamiento como este serían alrededor del 60-70% de nuestras pulsaciones máximas.

Ritmo R3 o alta intensidad

Este es un ritmo de carrera en el que las pulsaciones van siempre muy altas. Sería un ritmo de carrera más rápido que un día de competición y por lo tanto la distancia que podemos recorrer o el tiempo que podemos aguantar son pequeños, aunque eso depende de nuestro estado de forma.

Corriendo a un ritmo tan elevado, forzamos a nuestro corazón a latir muy rápido durante mucho tiempo. Es un ritmo exigente y por lo tanto solo apto para deportistas con bastante forma física. Es conveniente calentar muy bien y enfriar también muy bien corriendo suave y estirando al terminar.

Las pulsaciones en un ritmo de este tipo suelen ser del orden del 70-80% de nuestra frecuencia máxima, pudiendo llegar a picos más elevados al finalizar.

Hay tablas en Internet donde nos indican los ritmos y pulsaciones a las que debemos rodar para cada tipo de entrenamiento. Como tablas generales que son, no se ajustan a la realidad y suelen ser bastante conservadoras. Por lo tanto, mi recomendación es seguir las reglas generales de cada ritmo, aprender cual debe ser nuestro límite, entrenando poco a poco y de menos a más. Si entrenamos con pulsómetro mirar cada cierto tiempo para conocer las pulsaciones, pero también aprender y anotar mentalmente las sensaciones.

Cuanto mayor es nuestro estado de forma, mejor es nuestra capacidad para soportar un esfuerzo, menores son las pulsaciones que llevamos en cada ritmo y mejores son nuestras sensaciones. La experiencia nos indica cuando estamos al límite y cuando podemos aguantar un poco más. Pero este es un aprendizaje que puede durar años. Dejaos aconsejar por un entrenador personal o por un plan de entrenamiento adecuado a vuestro nivel físico.

Autor: Helptrainer
Web: http://www.helptrainer.com